1. Se Desarrolla la conciencia y la comprensión: Al dedicar tiempo a estas sesiones, los niños desarrollan una comprensión clara de lo que es el abuso sexual, qué comportamientos son inapropiados y cómo pueden identificar señales de advertencia. Esto les permite reconocer situaciones potencialmente peligrosas y saber cómo reaccionar adecuadamente.
2. Fortalece la comunicación y la confianza: Cuando los adultos muestran interés en su bienestar, los niños pueden sentirse más cómodos compartiendo inquietudes o situaciones.
3. Empoderamiento y habilidades para la auto-protección: Las sesiones les enseñan sobre sus derechos, la importancia de decir “no” y cómo pedir ayuda.