1.Es fundamental que padres, maestros y líderes infantiles inviertan tiempo en sesiones de prevención, porque los niños no son responsables de recibir esta información: es deber de los adultos asumir esa tarea.
2.Al hacerlo, adquieren herramientas para actuar ante situaciones de abuso o peligro, y se crean espacios seguros que pueden salvar vidas. Además, los niños y adolescentes, según su etapa de desarrollo, tienen la capacidad de retener información si se les presenta de forma creativa y significativa
3.Esto fortalece su aprendizaje y les brinda un blindaje emocional y cognitivo que favorece la prevención