Me motiva porque entender el impacto de las experiencias adversas en la niñez permite **prevenir y reparar** daños que, si no se abordan, pueden influir toda la vida de una persona.
Conocer este efecto ayuda a:
Romper ciclos de daño: muchas consecuencias, como la violencia o la baja autoestima, pueden transmitirse de generación en generación si no se interviene.
Diseñar apoyo adecuado: al saber cómo afectan estas experiencias al cerebro, las emociones y el comportamiento, es posible crear estrategias de acompañamiento más efectivas.
Fomentar la empatía y la justicia: comprender el sufrimiento y sus causas genera una sociedad más consciente, solidaria y comprometida en proteger a la niñez.