Mi motivación es haber vivido experiencias que me marcaron al sufrir abuso y que no pude darle nombre a estas situaciones hasta la adolescencia, incluso hablarla hasta mi etapa adulta. Creo que nadie merece crecer sintiendo culpa, confusión y temor. Pero mi mayor motivación es tener hijos y desear darles las herramientas para que ellos sepan cómo actuar en caso de verse envueltos en estas situaciones. Además soy maestra de secundaria y quiero tener las herramientas para intervenir a tiempo al detectar estos casos.