Como nos han explicado en el capítulo 5 del curso, en la niñez se desarrolla el 95% del cerebro, pero el 5% se completa hasta los 20 y más años, por tanto, las capacidades de: 1) juicio ponderado, 2) buen criterio; y, 3) responsabilidad, aún no están completas en la adolescencia.
Por lo anterior, los jóvenes son muy propensos a caer en tentaciones que les pueden afectar para todo el resto de su vida.