Es una experiencia dolorosa que con la educación podríamos evitársela a todos nuestros niños porque ellos tendrían conocimiento del daño que les provocará las cosas malas que los adultos o mismos menor se las hacen ver como buenas como un juego, cuantos padres serían más concientes de no exponer a sus hijos a personas con pensamientos sucios.
Cuánto dolor y heridas podríamos evitar!