El haber conocido en profundidad estas situaciones traumáticas de personas que desde la niñez han sufrido y ver las consecuencias en la que derivan, llevando una vida totalmente distinta a la que estaban destinadas. Me llevan a pensar que aunque se pueda ver un panorama difícil sí podemos hacer algo y algo grande. Tenemos herramientas, tenemos una vida y tenemos voz para poder ser parte de los cambios que deseamos para nuestra sociedad.
Es imposible callar y no actuar ante tanta necesidad